Entradas

Culpa de j(J)ulio

 Ayer hablamos de lo importante que es jugar con la escritura. De los cronopios, los famas y se me olvidaron las otras, pero sé que son bobas. Ah, sí, las esperanzas. Bueno, la esperanza es un poco boba. Qué buena palabra, boba. Me acuerdo de Messi diciendo “qué mirás, bobo” a no sé quién chucha. La memoria es frágil y solo guarda lo que le parece útil, así que no voy a acordarme ahora porque, lo que a mi cerebro le dio risa, fue la voz mejillona y de niño gordo del mejor del mundo (mejor sionista del mundo, pero ese es otro tema). Lo que quería decir (en la novela de Ishiguro que me estoy leyendo ahora, muchos párrafos empiezan así. No sé si es la traducción o qué, pero no es repetitivo ni redundante. Tiene sentido, me parece, porque es en primera persona, así que tampoco es falta de edición. Bueno, pero qué chucha, CÓMO UN NOBEL VA A TENER POCA EDICIÓN, DIANA).  Qué asco mí paréntesis. Tomo aire y un poco de Coca-cola. Lo que quería decir, es que recordé que jugábamos. “Lite...
 te extraño.

El mosaico es también un tablero de ajedrez

  Esa noche, Diana salió de la casa con tres certezas: uno, Jerome iba a contagiarle el resfriado; dos, esa menstruación se estaba saliendo de control; tres, la espiritualidad le era importante. Lo de Jerome no podía ser más obvio. El pibe estuvo tosiendo todo el rato que estuvo a su lado y, dado que el temita empezó tipo 19:23 y que terminó más o menos a las 21:12, no fue poco. De hecho, hacia el final, cuando ya estaban concluyendo que era importante pedir los porfavores y dar las gracias, Diana también empezó a toser. —Tenemos un concierto —le dijo Jerome, con esa sonrisa coqueta que siempre termina enmarcando el lunar debajo de su ojo. Diana solo rio. No había mucho más qué hacer. En ese sentido, las cartas ya estaban echadas. Lo del útero se le hacía más complicado. Llevaba un tiempo así, con intermitencias. De hecho, a medida que escribía esto, se dio cuenta de que eran quizá un par de años. “Debería pedir hora con la ginecóloga”, pensó, mientras se mordía el labio, tensa. Pe...
últimamente siento que necesito escribir casi tanto como respirar. —Empezamos mal —dijo la Mary, con su voz melódica y entonada—. El adverbio no es necesario y la comparación es un lugar común. Te faltaron las mayúsculas. Además, sabes que mi voz es melódica. No abuses de los adjetivos. Menos es más. —Pero Mary, es un blog, no mi novela. Nadie va a leer esto, además.  —Ah, pero si tú escribes para que te lean. Discutimos hace como un mes acerca de cómo la literatura es una de las expresiones artísticas que necesita de la vinculación de otrxs para consumarse. Pina asintió y luego bebió un poco de café. —Bueno, alguien habrá. De hecho, me encantaría que así fuera. Pero es alguien especial. Te aseguro que esa persona no se va a preocupar de que abuse de adverbios o adjetivos, sino más bien de que mi ortografía sea impecable. —¿Cómo sabes? —preguntó Mary, mirándola con una sonrisa traviesa. Pina cerró los ojos unos momentos. El dormir mal le había podrido un poco el cerebro. Pensó, mie...

Sigh

Tu dedo, ese que está pintado Despiertas cada cierto rato y me miras Y noto que piensas: “you’re still here, honey” Y cierras los ojos y tu dedo, the black one Se acuesta entre mis piernas Being with you, honey Getting drunk with you, dear Un beso, na’ más antes de que  Ay, no quiero ni siquiera…

Ce ele o ene a

Maybe I’m a little bit in love With the feeling of The morning coming thru your window El rocío en la calle, gris Mientras arriba todo se va poniendo azul Sky blue Phone booth blue Pena, tanta pena que no puedo Pero quiero Contenerla Feel it inside me just like you feel it Is the world really coming to an end? Can we kiss until then?  Can we make amends for the time we lost?

Seis seis seis

Quién se iba a imaginar que estaría suspirando por un wey de negro y calaveras… Eres un hechicero, honey. Como a Mr. Darcy, you have bewitched me body and soul.  Gracias al cielo por tus ojitos.